A las puertas de este final del 2019, hoy no me apetece otra cosa que escribir sobre cómo ha sido y está siendo para mí este año que termina.

La verdad es que ha sido un año con muchas fases, desde que empezó prometía y la verdad se ha superado con creces. Un año importante. La verdad es que podría decir que al 50% el mejor de mi vida y el peor de mi vida.

Como diría un amigo mío “la realidad siempre supera a la ficción”.

Y es así, por lo menos en mi caso, este año me han pasado cosas que jamás pensé que me pasarían. O por lo menos no estaban en mis planes ni en este ni en los futuros años.

Pero he de decir que todos buenos, aunque no todos me han gustado.

He conocido a gente maravillosa que a su vez se incorporaron a mi grupo más íntimo, pero también vi la verdadera cara de otras personas que creía que eran amigos.

Como la vida misma, luz y oscuridad en diferente momentos he incluso a la misma vez.

Empecé el año más limpia que nunca, sacando a la luz heridas que tenía muy profundas. Eso me hizo estar muy liviana y con mucha energía.

El 6 de febrero por fin lance mi canal de youtube, algo que tenía pendiente desde hace ya mucho tiempo, pero por fin lo hice.

Mi cumpleaños del 2019 seguro será una de esas fechas que no se me van a olvidar nunca. Después de 5 años sin cantar y dos operaciones de garganta vuelvo a cantar. No puedo evitar emocionarme al recordarlo. No os podéis imaginar lo que era para mí volver a cantar y ya no solo eso, sino tener una voz sana.

Después llego mi primer concierto internacional. Me fui a dar un concierto a Irlanda.

Recuerdo montarme en el avión y no evitar ponerme a llorar. Había sufrido tanto por mi voz, mis cuerdas, mi salud que no podía creer me iba de camino a Irlanda ¡A DAR UN CONCIERTO!.

Un concierto que por cierto fue para mí increíble, sentí tanta energía a mí alrededor, me sentí inmensamente arropada por todos los que allí estaban y los que no, que fue algo maravillosos de sentir.

Llegó el verano y con él todas esas cosas de las que tenía miedo que pasaran. Y pasaron…
Pero como mujer valiente y guerrera que soy fui superando una a una cada batalla que la vida me ponía por delante. Algunas reconozco que me costaron unas más que otras, y con alguna que otra aún estoy lidiando.

Pero por fin llego septiembre y vuelta a la normalidad. Muchísima ilusión por empezar otra temporada. Se incorporo Lili terremoto a la manada de mi familia.

De nuevo la vida me trae un regalo maravilloso como el poder dar un concierto meditativo en mi tierra, Cádiz. Después del concierto me fui unos días a Vejer que sin duda jamás olvidare. Ese fin de semana marcó un antes y un después en mi vida por muchas razones.

Y llegamos al final de año con tantos cambios y todos tan buenos en Natural Karam que ni me lo creo. Me siento tan bendecida de tener este proyecto entre mis manos…
Porque de verdad Natural Karam no es para mí un local o un trabajo. Es una prolongación de mí. Es un lugar donde puedo desarrollarme como ser humano completo a nivel espiritual, mental, físico.
Es mi casa.

En fin que un año movidito lo mires por donde lo mires. Pero a día de hoy estoy feliz y muy motivada con este 2020 que parece que se nos viene encima. Con muchos proyectos e ilusiones que estoy deseando de compartir con todos vosotros, pero todo a su tiempo.

Os deseo de corazón que tengáis una maravillosa salida y entrada de año.
Que todos cumplamos nuestro destino y que podamos seguir compartiendo viaje.

Y que el próximo 2020 este cargadito de amor y consciencia para todos.
Luz, paz y amor.